Decreto con Fuerza de Ley N° 1 fija el Texto Refundido, Coordinado y Sistematizado del Código del Trabajo

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FIJA EL TEXTO REFUNDIDO, COORDINADO Y SISTEMATIZADO

DEL CODIGO DEL TRABAJO

D.F.L. Núm. 1.- Santiago, 31 de julio de 2002.

Teniendo presente:

1.- Que el artículo 8º transitorio de la ley

Nº 19.759 facultó "al Presidente de la República

para que, dentro del plazo de un año, mediante

un decreto con fuerza de ley del Ministerio del

Trabajo y Previsión Social, dicte el texto

refundido, coordinado y sistematizado del Código

del Trabajo".

2.- Que asimismo es recomendable, por razones

de ordenamiento y de utilidad práctica, señalar

mediante notas al margen el origen de las normas

que conformarán el presente texto legal.

Visto: lo dispuesto en el artículo 8º

transitorio de la Ley Nº 19.759, dicto el siguiente

D e c r e t oc o nF u e r z ad eL e y:

Fíjase el siguiente texto refundido,

coordinado y sistematizado de las normas que

constituyen el Código del Trabajo:

TITULO PRELIMINAR Artículos 1 a 6
Artículo 1 o Las relaciones laborales entre

los empleadores y los trabajadores se regularán

por este Código y por sus leyes complementarias.

Estas normas no se aplicarán, sin embargo,

a los funcionarios de la Administración del

Estado, centralizada y descentralizada, del

Congreso Nacional y del Poder Judicial, ni a los

trabajadores de las empresas o instituciones del

Estado o de aquellas en que éste tenga aportes,

participación o representación, siempre que

dichos funcionarios o trabajadores se encuentren

sometidos por ley a un estatuto especial.

Con todo, los trabajadores de las entidades

señaladas en el inciso precedente se sujetarán

a las normas de este Código en los aspectos o

materias no regulados en sus respectivos estatutos,

siempre que ellas no fueren contrarias a estos

últimos.

Los trabajadores que presten servicios

en los oficios de notarías, archiveros o

conservadores se regirán por las normas de este

código.

Art.2.o Reconócese la función social que cumple el trabajo y la libertad de las personas para contratar y dedicar su esfuerzo a la labor lícita que elijan.

Las relaciones laborales deberán siempre fundarse en un trato compatible con la dignidad de la persona. Es contrario a ella, entre otras conductas, el acoso sexual, entendiéndose por tal el que una persona realice en forma indebida, por cualquier medio, requerimientos de carácter sexual, no consentidos por quien los recibe y que amenacen o perjudiquen su situación laboral o sus oportunidades en el empleo. Asimismo, es contrario a la dignidad de la persona el acoso laboral, entendiéndose por tal toda conducta que constituya agresión u hostigamiento reiterados, ejercida por el empleador o por uno o más trabajadores, en contra de otro u otros trabajadores, por cualquier medio, y que tenga como resultado para el o los afectados su menoscabo, maltrato o humillación, o bien que amenace o perjudique su situación laboral o sus oportunidades en el empleo.

Son contrarios a los principios de las leyes laborales los actos de discriminación.

Los actos de discriminación son las distinciones, exclusiones o preferencias basadas en motivos de raza, color, sexo, maternidad, lactancia materna, amamantamiento, edad, estado civil, sindicación, religión, opinión política, nacionalidad, ascendencia nacional, situación socioeconómica, idioma, creencias, participación en organizaciones gremiales, orientación sexual, identidad de género, filiación, apariencia personal, enfermedad o discapacidad u origen social, que tengan por objeto anular o alterar la igualdad de oportunidades o de trato en el empleo y la ocupación.

Con todo, las distinciones, exclusiones o preferencias basadas en las calificaciones exigidas para un empleo determinado no serán consideradas discriminación.

Por lo anterior y sin perjuicio de otras disposiciones de este Código, son actos de discriminación las ofertas de trabajo efectuadas por un empleador, directamente o a través de terceros y por cualquier medio, que señalen como un requisito para postular a ellas cualquiera de las condiciones referidas en el inciso cuarto.

Ningún empleador podrá condicionar la contratación de trabajadores a la ausencia de obligaciones de carácter económico, financiero, bancario o comercial que, conforme a la ley, puedan ser comunicadas por los responsables de registros o bancos de datos personales; ni exigirpara dicho fin declaración ni certificado alguno. Exceptúanse solamente los trabajadores que tengan poder para representar al empleador, tales como gerentes, subgerentes, agentes o apoderados, siempre que, en todos estos casos, estén dotados, a lo menos, de facultades generales de administración; y los trabajadores que tengan a su cargo la recaudación, administración o custodia de fondos o valores de cualquier naturaleza.

Lo dispuesto en los incisos tercero y cuarto de este...

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